Educación para el Desarrollo


Educamos personas, cambiamos el mundo. Para ello necesitamos"Educar en la vida y para la vida".

La FISC, ONG’D de la Compañía de María, posibilita la proyección social y nos permite vivir la solidaridad y el compromiso  más allá de las aulas.

La responsabilidad social y ambiental están muy presentes en nuestra forma de educar, orientada al bien común de las personas, de la humanidad y del planeta en el que vivimos.

A través del proyecto de Educación para el Desarrollo y estrategias competenciales y metodológicas nos implicamos activamente en la construcción de un mundo más humano y habitable.

 

IDENTIDAD COSMOPOLITA GLOBAL

Un nuevo paradigma educativo-social para un nuevo mundo.

            La responsabilidad social y ambiental tiene un carácter de urgencia en nuestro hoy de grandes brechas sociales y económicas en el que tantas circunstancias están rompiendo el equilibrio de la naturaleza y nos hacen sentir con fuerza que el planeta está amenazado. Un tiempo a la vez de grandes posibilidades que, orientadas hacia el bien común, pueden hacer real que todas las personas podamos gozar de buenas condiciones de vida para un desarrollo armónico del ser humano en el universo.

            El diseño de una estrategia competencial de Educación para el Desarrollo Humano se enfoca desde lo más grande de la persona y para la persona: la identidad cosmopolita y la dimensión existencial, lo cual implica abandonar la zona de confort conductista y territorial, el mero comportamiento prosocial, reforzado en una variedad de posibilidades didácticas en el terreno conocido y controlado, y apuntar a la formación de embajadores de los derechos humanos en lo local y en lo global: mujeres y hombres nuevos para un mundo nuevo.

             Este curso destacamos como novedad nuestra adhesión al Pacto Educativo Global impulsado por el Papa Francisco, a través del cual, somo llamados a dialogar sobre el modo en que estamos construyendo el futuro del planeta. Está dirigido, principalmente, para los educadores, por su misión y contactos con los más jóvenes, pero también implica a todos los componentes de la sociedad que quieran adquirir un compromiso educativo centrado en estas siete vías:

  • Poner a la persona en el centro.
  • Escuchar a las jóvenes generaciones.
  • Promover a la mujer.
  • Responsabilizar a las familias.
  • Abrirse a la acogida.
  • renovar la economía y la política.
  • Cuidar la casa común.

Tanto el proyecto de EpDH como nuestro compromiso con el Pacto Educativo Global, están vinculados y nos implica de forma activa, en la agenda 2030 con la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles, que nos hacen tener una visión realista frente a las necesidades y acciones que requiera el planeta para que todos podamos convivir y disfrutar de él en armonía.