Apoyo a la inmigración y a estudiantes desfavorecidos

En armonía con el carisma de su fundadora, Juana de Lestonnac, la Orden de la Compañía de María de San Fernando incorporó desde un principio entre sus objetivos docentes la necesidad de ‘descubrir en cada momento histórico las necesidades más urgentes de salvación para darles respuesta‘.

En dicho contexto y desde su vocación docente, la religiosa Mari Cruz Barrero percibió hace aproximadamente diez años las necesidades específicas manifestadas por las familias de inmigrantes de nuestra ciudad, cuyos hijos, escolarizados en el sistema educativo andaluz, presentaban a menudo dificultades de adaptación e integración. De este modo, surgió por aquel entonces el Proyecto de apoyo a la integración educativa de alumnado inmigrante, diseñado para dar respuesta a la llamada de un sector con especial riesgo de exclusión social.

  Gracias a la inestimable y desinteresada ayuda tanto de religiosas como de profesores en activo, antiguos profesores y voluntarios, dicho proyecto inicial fue tomando forma y consolidándose hasta calar hondo en el corazón de la Compañía de María de San Fernando

 

Posteriormente, los efectos de la crisis económica que comenzó a asolar con      mayor crudeza a nuestra provincia hicieron que las miras del proyecto inicial se  ampliaran para incluir a alumnos del centro en situación especialmente  desfavorecida que presentaran ciertas necesidades educativas. De este modo,  nació, hace aproximadamente cuatro años, el Proyecto solidario de apoyo a  alumnos de familias desfavorecidas con dificultades de aprendizaje.

Esta actualización del proyecto vino acompañada de una mayor  institucionalización y sistematización de la actividad, que ahora se incorpora    plenamente al Proyecto educativo Compañía de María de San Fernando y se perfila con una metodología propia adaptada a las necesidades del alumnado asistente.

En esta línea, los alumnos acogidos al programa reciben apoyo académico para las diversas materias durante cuatro horas semanales (distribuidas en dos días), contando para ello con la ayuda de voluntarios especializados en diversas ramas científicas y los materiales de consulta disponibles en las bibliotecas del centro. Asimismo, el apoyo académico viene acompañado de un asesoramiento personal y familiar a través de diversos seguimientos y tutorías, todo ello con el único objetivo de garantizar el correcto desarrollo del alumnado en el sistema educativo.

Sin duda alguna, este proyecto de la Compañía de María de San Fernando responde a la  máxima “Tender la mano” establecida por su fundadora hace más de cuatrocientos  años, pues, día tras día, nuestros voluntarios demuestran (haciendo gala de los valores  de respeto, solidaridad y tolerancia) los hermosos efectos que la dedicación y el empeño  pueden tener en nuestro entorno más inmediato y nuestra sociedad. Gracias a todos ellos  por hacer posible este proyecto.